Era una calurosa noche de verano,Juan y Ninfa estaban sentados en la terraza de un local de la ciudad.Disfrutaban ambos de una refrescante cerveza, llevaban horas hablando.
A Ninfa le encantaba oír la voz de Juan,cada frase, cada palabra. Lo codiciaba con aquella mirada dulce que le asociaba una sonrisa muy atractiva que el poseía.
Siempre que estaba al lado de Juan, sentía una sensación de calma tensa,se aflojaba con sus reencuentros.
Ninfa reflexionaba mientras observaba a Juan con una leve sonrisa :
-Hoy voy entregarme a Juan, quiero que sepa que le amo, se lo demostraré.
Ambos salieron de la cervecería, para ir a cenar a casa de Juan.
Después de cenar se fueron a ver una película a la sala.
Los dos se quedaron abrazados encima del sofá,se besaron con mutualidad.Juan aprovechó para acariciarla, le rozó el pelo con cariño.
Ninfa se encontró confortable con la situación. En ese instante ella meditó : - Creo que ahora es el momento.-
Ella se levantó del sofá, cogió a Juan de la mano, dirigiéndolo hacia la habitación.
Inició dándole un beso tunante, se echaron unas risitas se miraron los dos de frente.
Juan se acercó a ella, e intentó quitarle la ropa.
Ninfa lo detuvo cogiéndole de la mano :
- ¡ Juan espera !dejame a mi. -Le comentó susurrandole al oído.
Juan sonrió ruborizado.
Ninfa le dió un cálido beso, le besó con sutileza,dejando notar el roce de sus labios, pausadamente con mucha suavidad.
Mientras le continuaba besando comenzó desabrochando los botones de la blusa muy lentamente.
Era un momento de sosiego solo se oía el roce de los besos,y el desabotonar de la blusa.
Ella le propinó unos suculentos lametones a el en la mejilla, Juan ante la reacción inesperada se le enderezó la piel.
Ninfa continuó desvistiendole poco a poco, le aflojó el cinturón, siguió deslizando sus suaves manos para alcanzar su miembro.Se visualizaba una notable erección, le retiró el pantalón, le pellizcó en sus glúteos para combinar con las caricias de su miembro.
Juan se estimuló,soltó unos dulces gemidos.
Ninfa sentía un tremendo placer al oír los gemidos de Juan.
Ella continuaba desvistiendole, le retiró la ropa interior,le acariciaba dejando que sus dedos resbalasen por todo su cuerpo. Con su lengua traviesa se acercó a los pezones de el, los saboreó succionando con suavidad,Juan se estremeció con el placer que le dió .
Ninfa le propinó unos buenos azotes en los glúteos, mientras Juan se retiraba los calzoncillos, ella aprovechó para desvestirse.
Posó desnuda delante de él, se mostró ávida, jugando con su lengua se la pasó alrededor de sus labios.
Mientras le sonreía, cogió el miembro de Juan se lo llevó a la boca golosamente.
- ¿Ninfa tienes hambre ?.-Le interpeló Juan.
-Sí Juan, tengo apetito.- Respondió Ninfa murmurando.
Le practicó la felación con bravura, correteando su lengua alrededor del prepucio, Ninfa se mostró muy provocadora probando su miembro.
- ¡Oh Juan como me gusta !- exclamó Ninfa.
-Sigue mi niña oooohhhh, me gusta verte a sí.- Le respondió Juan con varios gemidos.
Juan bruscamente le retiró el miembro de la boca, no podía reprimirse mas, colocó a Ninfa en la posición del perrito, azotándole en los glúteos.
-¡Vamos mi niña!-exclamó Juan excitado.
Juan tenía el miembro muy erecto e intentaba posicionarse para penetrarla.
Se les oía jadear a los dos.
-¡ Oooohhh sííí,mi niña! me gusta como te mueves.
-Juan dámelo todo.
-Si mi niña.
Se estaban amancebando con semejante bestialidad que parecían animales, pero Juan desataba tal furia al mismo tiempo que gemía.
Ninfa comenzó a gemir también, se captó su respiración cada vez mas intensa, notó un fuerte cosquilleo en su vagina que la hizo muy sensible,sus ojos se le desviaron con el placer.
Sus gemidos eran cada vez más fuertes marcaban el mismo ritmo que Juan le daba con sus acometidas.Finalmente Ninfa soltó un grito que parecía el bramido de una gata.Su orgasmo había sido más acelerado que en otras ocasiones.
Juan retiró su miembro para ponérselo en la boca,ella le enmendaba unos lametones repetidas veces. Le masajeó el escroto también con su lengua succionando suavemente,
disfrutó dándole placer a el.
Juan estaba cada vez mas rígido su cuerpo no podía contenerse.
Ninfa deseaba que Juan se desahogara en su boca, le mostraba con dulzura su lengua, para que Juan le regalase su semen.
Se alivió en la boca de ella hasta desparramar la última gota que quedó.
Ninfa recogió su regalo, repasando con su lengua juguetona la boca.
En esta ocasión quería decirle a Juan que lo amaba:
-Juan te ...-No le dió tiempo de terminar su frase.
Pero Juan súbitamente le besó en la boca, probando su obra.



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